Miró el teléfono una vez más, pensando que quizá le habría escrito, pero par su sorpresa no había ningún mensaje. Aún no habían pasado ni diez minutos, cuando volvió a comprobar el teléfono.
Hacía semanas que Rafa se había ido. Pero esperaba su llamada, como lo hacía siempre. Pero los dos últimos días no sabía nada de él, ni le llamaba ni contestaba a sus mensajes. Quizá se habría
Cuando llegó a las escaleras, vio que estaba sentado en ellas un muchacho con un ramo de flores. Se alegró en cuanto descubrió que era Rafa. Se lanzó sobre él, y le abrazó fuerte.

Comentarios
Publicar un comentario